La verdad es que con el frío de estos días me cuesta no tener dentro de mi dieta alguna sopa de invierno , la que permita entrar en calor desde que la veo en la cocina lista y llena de gorgoritos en señal de que estamos en condiciones de llevarlo a la mesa.
Me llegan su aromas a cocina aleña, a condimentos, a recuerdos de mi pasado algo lejano, a fríos insoportables que te aletargan. Pero está ahí, en frente mío, estamos los dos mirándonos con algo de complicidad, sabiendo que al fragor de la primera cucharada seremos un perfecto
(Leer más)









Últimos Comentarios
hace una semana
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 2 meses